El Juzgado en lo Civil y Comercial n.º 7 de Lomas de Zamora ha dictado una sentencia que obliga a los propietarios de un taller mecánico a indemnizar con más de ocho millones de pesos a una mujer que sufrió lesiones significativas tras ser atacada por un perro en 2018. Esta resolución no solo implica el pago de la indemnización por los daños sufridos, sino que también incluye intereses y costas, lo que subraya la responsabilidad de los dueños del animal y del establecimiento en el que ocurrió el incidente.
El hecho se produjo el 19 de febrero de 2018, cuando la mujer, de 57 años y dedicada a la venta de cosméticos, se presentó en un taller ubicado en Llavallol con la intención de ofrecer sus productos. Según la denuncia presentada, al anunciar su llegada golpeando las manos desde la entrada, un perro de gran tamaño salió de manera repentina desde el interior del taller y la embistió, provocando su caída al suelo y causando lesiones físicas severas, así como daños a su prótesis dental.
Tras el ataque, la mujer relató que no pudo levantarse debido a que el perro permanecía sobre su cuerpo. Fue auxiliada por una persona que logró retirar al animal, mientras que el propietario del taller le proporcionó una tela para controlar la hemorragia que había sufrido en la boca a causa de la rotura de su prótesis y cortes en sus encías y labios. Esta situación la llevó a ser trasladada de urgencia a su odontóloga, quien realizó las curaciones necesarias y le recomendó reposo, además de un tratamiento con antibióticos para evitar infecciones.
A pesar de las atenciones iniciales, la afectada tuvo que acudir a una sala de primeros auxilios debido a que su labio continuaba supurando. Posteriormente, fue derivada al hospital de Lomas de Zamora, donde recibió atención médica adicional, incluyendo una inyección antitetánica para prevenir complicaciones. Las secuelas de la agresión no solo afectaron su salud física, sino también su vida diaria, ya que comenzó a experimentar mareos, cefaleas y un dolor constante en la zona maxilar, además de desarrollar un temor hacia los perros que alteró su capacidad para trabajar como vendedora.
Durante el proceso judicial, la demandante solicitó una indemnización que no solo cubriera los daños físicos, sino también las secuelas psicológicas y los gastos médicos relacionados con su tratamiento y traslado. Los dueños del taller y del perro no respondieron a la citación judicial, lo que llevó a que fueran declarados en rebeldía en febrero de 2022, complicando aún más su defensa en el caso.
La causa avanzó con la presentación de pruebas, incluidas pericias odontológicas y psicológicas. Un informe de una experta en odontología determinó que la incapacidad física derivada de la pérdida dental alcanzaba un 9,8%, afectando aspectos estéticos y funcionales como la fonación y la masticación. Por otro lado, se estimó que el costo de una nueva prótesis sería superior a seiscientos cuarenta mil pesos, y el tratamiento con implantes podría incrementar considerablemente esta cifra.
En el ámbito psicológico, una evaluación indicó una incapacidad del 15%, que se relacionaba directamente con el incidente, y recomendó que la mujer se sometiera a un tratamiento psicoterapéutico individual durante al menos 18 meses para evitar el agravamiento de un posible cuadro depresivo. La sentencia del juzgado refleja la gravedad de la situación vivida por la afectada y sienta un precedente sobre la responsabilidad civil que tienen los propietarios de animales en situaciones similares.



