El hombro congelado, conocido también como capsulitis adhesiva, ha ganado atención recientemente entre las mujeres de mediana edad, especialmente en el contexto de la menopausia. Este trastorno, que ha sido mencionado por celebridades como Amy Poehler y Teri Hatcher, se manifiesta a través de un dolor intenso y una significativa limitación en la movilidad, afectando tanto las actividades diarias como el descanso nocturno.

Esta condición se considera inflamatoria y afecta la cápsula articular del hombro, lo que provoca su engrosamiento y una pérdida considerable de movimiento. Según especialistas, los síntomas se desarrollan de manera gradual y pueden prolongarse de uno a tres años. Las molestias más comunes incluyen dolor constante y rigidez, que tienden a intensificarse durante la noche, dificultando el descanso y las tareas cotidianas.

El vínculo entre el hombro congelado y la menopausia es objeto de debate en la comunidad médica. Algunos expertos, como la Dra. Iman Saleh, sugieren que la disminución de estrógenos podría contribuir a la rigidez articular, dado que esta hormona influye en la elasticidad del tejido conectivo. Sin embargo, otros estudios no han encontrado una relación causal directa, señalando que el dolor y otros problemas musculoesqueléticos también pueden ser atribuidos al envejecimiento y factores como el estrés y la fatiga. Se estima que cerca del 71% de las mujeres en perimenopausia sufren dolor musculoesquelético, complicando el diagnóstico y tratamiento de esta afección.