La llegada de una masa de aire polar ha generado una alerta en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en gran parte del país, encendiendo las alarmas en el sector energético. Se espera que, con mínimas que rondarán los 5°C, el consumo de energía experimente un notable incremento en hogares, comercios e industrias. Este fenómeno se intensificará hasta el viernes, obligando a los ciudadanos a recurrir a sistemas de calefacción y aumentando la demanda de electricidad y gas natural.

Según las proyecciones de CAMMESA, el organismo encargado de gestionar el sistema eléctrico nacional, se prevé que el lunes 18 de mayo la demanda alcance un pico de 22.867 MW alrededor de las 21 horas. Este fenómeno es habitual en jornadas frías, donde el regreso a los hogares coincide con el encendido de calefactores y un mayor consumo de iluminación. Esta tendencia se ha visto reflejada en los datos de consumo, que ya mostraron un incremento significativo durante las horas matutinas debido al inicio de actividades y la necesidad de calefacción.

A pesar del aumento en la demanda eléctrica, los niveles actuales todavía están lejos de los máximos históricos que ha registrado el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Para contextualizar, el récord histórico de potencia demandada en un día hábil fue de 30.257 MW, alcanzado el 10 de febrero de 2025, durante una ola de calor extremo. En comparación, el pico proyectado para este lunes es casi 7.400 MW inferior a esa cifra, lo que indica que, aunque la situación es preocupante, no se ha llegado a niveles críticos.

Los datos históricos también revelan que el máximo de energía demandada en un día alcanzó los 597,7 GWh, mientras que las proyecciones para esta semana aún se mantienen considerablemente por debajo de esa marca. Este análisis pone de manifiesto la diferencia entre la demanda actual y los récords previos, lo que permite vislumbrar la capacidad del sistema para afrontar esta ola de frío sin entrar en colapso.

En cuanto a la composición de la matriz eléctrica, se observa una significativa dependencia de fuentes térmicas, que representan aproximadamente el 50% de la generación total. En términos más concretos, las fuentes renovables bajo la Ley 26.190 contribuyen con un 18%, mientras que la energía hidroeléctrica aporta un 23%. Sumando ambas, las energías renovables alcanzan alrededor del 41%, dejando un 59% correspondiente a fuentes no renovables. Este panorama resalta la vulnerabilidad del sistema eléctrico, especialmente en épocas de frío intenso, cuando la demanda de gas natural se eleva.

Las condiciones climáticas han sido inestables en días recientes debido a lluvias, pero se anticipa que el tiempo comenzará a estabilizarse en el AMBA, aunque las bajas temperaturas persistirán. Para los próximos días, se pronostican mínimas de 5°C y máximas que no superarán los 18°C. El lunes se espera un cielo despejado y vientos leves del sur, mientras que el martes la nubosidad variará. El miércoles se prevé que las temperaturas oscilen entre 7°C y 16°C, y el jueves se mantendrán similares, con la llegada del frío persistiendo hasta el viernes.

Además, las autoridades han emitido advertencias sobre la posible formación de bancos de niebla y la necesidad de precaución en las rutas. En este contexto, se insta a la población a adoptar medidas de ahorro energético, dado el incremento en la demanda y la presión sobre el sistema eléctrico. Las recomendaciones incluyen el uso moderado de calefacción y la desconexión de equipos no esenciales para contribuir al buen funcionamiento del sistema durante esta ola de frío extremo.