El Gobierno de la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han llegado a un entendimiento crucial para saldar una deuda acumulada que asciende a $800.000 millones, en relación a la coparticipación que dejó de ser transferida tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia. Este acuerdo, que se formalizó recientemente, permitirá a la Ciudad recibir bonos que tendrán un vencimiento a siete meses como forma de compensación por las transferencias que no se realizaron desde julio del año pasado. Este hecho representa un avance significativo en la relación financiera entre la Nación y la CABA, que ha estado marcada por tensiones y desacuerdos en los últimos años.

La firma del acuerdo se llevó a cabo en el Palacio de Hacienda, con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Ambos líderes estuvieron acompañados por otros funcionarios claves, como el secretario de Hacienda nacional, Carlos Guberman, y la ministra de Finanzas de la Ciudad, Gustavo Arengo. Este encuentro fue el resultado de un proceso de negociaciones que se alargó a lo largo de varios meses, donde se plantearon diversas alternativas para resolver la situación.

Desde mediados de 2022, el Gobierno nacional había dejado de cumplir con los pagos semanales de $20.000 millones que correspondían a la coparticipación estipulada por un fallo judicial. La Corte Suprema había determinado que la Ciudad debía recibir este monto, pero la falta de transferencias acumuladas generó una importante deuda que ahora se busca saldar mediante este acuerdo. Durante la gestión de Javier Milei, se comenzaron a cumplir algunas de las obligaciones que la administración anterior había desatendido, pero las transferencias se vieron interrumpidas nuevamente en julio de 2025, lo que exacerbó la situación.

En el transcurso de las negociaciones, Jorge Macri realizó visitas a las oficinas de Luis Caputo en busca de un entendimiento que pudiera resolver la situación de deuda. Sin embargo, la propuesta inicial de ceder terrenos fiscales de la Nación en la Ciudad, así como la posibilidad de pagar en cuotas, no prosperaron. Finalmente, se optó por la emisión de bonos como mecanismo para saldar la deuda, una decisión que fue bien recibida por el Gobierno porteño, que destacó la importancia del diálogo en el proceso de negociación.

El acuerdo, según fuentes oficiales de la Ciudad, incluye el compromiso del Gobierno nacional de entregar una cartera de bonos a corto plazo, en pesos, que equivalen al monto total de la deuda acumulada. Jorge Macri, tras la firma del entendimiento, subrayó la importancia del diálogo constructivo que permitió llegar a esta solución, aunque también hizo hincapié en que este acuerdo no contempla la deuda generada durante el mandato de Alberto Fernández, que se estima en aproximadamente 6.000 millones de dólares.

Este desarrollo es un hito en la relación entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad, que ha estado marcada por un intercambio constante de tensiones y desacuerdos. La resolución de esta deuda podría abrir nuevas oportunidades para la colaboración entre ambas administraciones en áreas como la infraestructura y el desarrollo urbano. Sin embargo, queda por ver cómo se implementará este acuerdo y qué repercusiones tendrá a largo plazo en la economía de la Ciudad y su relación con la Nación. Ante la compleja situación económica del país, este acuerdo es un paso necesario para restablecer la confianza y el equilibrio financiero entre los distintos niveles de gobierno.