Un reciente estudio ha determinado que los tratamientos de fertilidad no incrementan las probabilidades de desarrollar cáncer en mujeres. Esta conclusión fue presentada por investigadores en la publicación JAMA Network Open, donde se analizó la salud de mujeres que han recurrido a la reproducción asistida.

La investigación abarcó a aproximadamente 418.000 mujeres australianas que se sometieron a tratamientos como la fertilización in vitro (FIV) y la inseminación intrauterina entre 1991 y 2018. Durante un seguimiento promedio de diez años, las tasas de cáncer en este grupo fueron comparables a las de la población general, lo que brinda tranquilidad a quienes están en busca de concepción asistida.

Si bien los hallazgos son alentadores, los investigadores señalaron que ciertos tipos de cáncer, como el de útero y ovario, se presentaron con una frecuencia ligeramente superior. Sin embargo, también se observó una disminución en la incidencia de cánceres de cuello uterino y pulmones. Los expertos advierten que, a pesar de las variaciones, el riesgo general de cáncer no se ve aumentado significativamente, lo que permite a las mujeres que buscan tratamientos de fertilidad continuar con sus chequeos rutinarios de salud.