Un reciente estudio ha revelado que la soledad y el aislamiento social pueden tener un impacto significativo en la salud cerebral de las mujeres que atraviesan la menopausia. Según los investigadores, esta etapa de la vida, que generalmente ocurre entre los 45 y 55 años, puede verse complicad por sentimientos de soledad y falta de interacción social, lo que contribuye al deterioro cognitivo.

El análisis abarcó a más de 900 mujeres en perimenopausia, periodo caracterizado por fluctuaciones hormonales que pueden originar síntomas como sofocos y dificultades para dormir. A través de cuestionarios en línea, los participantes informaron sobre sus niveles de soledad y la extensión de sus redes sociales, mientras que los investigadores evaluaron su capacidad cognitiva en áreas como la memoria y la atención.

Los resultados mostraron que las mujeres que experimentan soledad moderada a severa, combinada con aislamiento social, presentan un riesgo de deterioro cognitivo hasta ocho veces mayor, en comparación con aquellas que no enfrentan estas condiciones. Los investigadores concluyeron que estos factores psicosociales son cruciales para comprender la salud cognitiva durante la transición a la menopausia, sugiriendo que la soledad podría incrementar la inflamación relacionada con la ansiedad o la depresión, afectando así la función cerebral.