Pasear por el centro de Neuquén en la actualidad es vislumbrar el futuro de la Argentina. En esta ciudad, el pleno empleo se ha convertido en una constante, y las camionetas blancas de las empresas petroleras marcan el pulso de un lugar que crece sin parar. Vaca Muerta, la formación geológica rica en hidrocarburos, está alcanzando cifras récord en extracción e inversión, lo que ha generado un efecto colateral significativo: la escasez de vivienda.
Este fenómeno, conocido como el 'Efecto Houston', describe el auge en la demanda de viviendas que supera la capacidad disponible, transformando a la capital neuquina en un foco de rentabilidad. Los alquileres corporativos han triplicado el promedio nacional, y el mercado inmobiliario de la región se ha convertido en el destino preferido para quienes buscan estabilidad en medio de la volatilidad económica y aprovechar la riqueza petrolera.
Durante la apertura de sesiones, el Presidente de la Nación afirmó que en pocos años, 'El gran Neuquén' estará en la lista de las principales metrópolis argentinas, proyectando que el complejo energético podría generar exportaciones por 50.000 millones de dólares en cinco años. Argentina posee la segunda reserva más grande del mundo de gas de esquisto, lo que la sitúa como un proveedor clave de energía para el futuro. Con la infraestructura de transporte en fases cruciales de construcción, la afluencia de profesionales hacia la zona se multiplicará, y proyectos como Next Neuquén se presentan como soluciones logísticas ante la creciente demanda de servicios que actualmente no puede satisfacer el mercado.



