El brote de ébola declarado en mayo en la República Democrática del Congo (RDC) provocó hasta ahora 4.205 muertes y 8.728 contagios, según el último boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). La epidemia es, desde hace meses, la más letal registrada en el país africano y la segunda con mayor cantidad de víctimas a nivel mundial.
Durante las últimas 24 horas se contabilizaron 63 nuevos casos y 27 fallecimientos. Con esos datos, la tasa de letalidad se ubicó en el 48,2%. Además, 1.066 pacientes permanecen hospitalizados o aislados, mientras que otras 2.269 personas recibieron el alta tras superar la enfermedad.
El INSP también informó que el seguimiento de los contactos alcanzó al 82% de las personas identificadas, una cifra levemente superior a la de los últimos días. Las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para detectar nuevos contagios y controlar la expansión del virus.
La situación generó, además, un refuerzo de los controles en Sudán del Sur y Somalia. Ambos países anunciaron nuevas medidas de vigilancia después de que Kenia confirmara el martes su primer caso de ébola. Se trata de un ciudadano keniano residente en la RDC, que ingresó a Kenia en un vuelo procedente de Uganda, país al que había llegado por tierra desde territorio congoleño.
El ministro de Sanidad de Sudán del Sur, Dak Duop Bichok, afirmó que por el momento no se confirmaron casos de ébola en ese país. Sin embargo, señaló que el sistema sanitario nacional opera en el máximo nivel de alerta debido al contexto regional.



