La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios presentaron una hoja de ruta con horizonte hasta 2035 para prevenir y tratar los trastornos hipertensivos del embarazo, incluida la preeclampsia. El organismo también reclamó una mayor inversión en diagnóstico, medicamentos y atención médica para enfrentar estas complicaciones.

“La preeclampsia puede desarrollarse en cualquier embarazo”, advirtió Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual, Reproductiva, Materna, Infantil, Adolescente y Envejecimiento de la OMS, durante su participación en la Conferencia Mundial de la Sociedad Estadounidense de Medicina Materno-Fetal (SMFM, por sus siglas en inglés).

Según la funcionaria, que la enfermedad resulte mortal depende de que la presión arterial de la mujer sea controlada a tiempo y de que pueda acceder a una atención de emergencia de calidad cuando el cuadro se agrava. En ese sentido, sostuvo que la nueva estrategia busca coordinar “investigación, medicamentos, guías clínicas, sistemas de salud y acción política”.

El objetivo planteado por la OMS es que las posibilidades de sobrevivir al embarazo y tener un bebé no estén determinadas por el lugar donde vive cada mujer. La hipertensión durante la gestación afecta a millones de mujeres cada año y constituye una de las principales causas de muerte materna y neonatal, además de provocar enfermedades graves.

La OMS estima que los trastornos hipertensivos complican entre el 10 y el 15 por ciento de los embarazos en todo el mundo. Dentro de este grupo se encuentra la preeclampsia, una complicación que requiere detección, seguimiento y tratamiento oportunos.