El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) provocó al menos 1.354 muertes y dejó 3.075 casos confirmados, según el último informe de situación difundido este domingo por las autoridades sanitarias del país. La emergencia se desarrolla en el norte y el noreste del territorio, donde las tareas de contención se ven dificultadas por la violencia armada que persiste desde hace años.

El brote fue declarado el 15 de mayo y está causado por la cepa Bundibugyo. Hasta el momento, la circulación del virus alcanzó las provincias de Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Haut-Uele y Tshopo, de acuerdo con el balance sanitario.

El número de fallecidos aumentó un 40 por ciento en apenas cinco días. Las autoridades explicaron que parte de esa variación responde a ajustes realizados para homogeneizar los registros correspondientes a cada provincia y el balance general.

Además, 123 trabajadores sanitarios y otros integrantes del personal de primera línea contrajeron la enfermedad, de los cuales 36 murieron. El Ministerio de Salud congoleño había advertido el sábado que el brote continúa en una “fase de transmisión sostenida, con un alto nivel de circulación del virus”.