La icónica figura del cine Robert De Niro está dando un paso significativo hacia el desarrollo turístico en Barbuda, una de las islas menos intervenidas del Caribe. Su iniciativa transformará la playa Princesa Diana en un destino de lujo que incluirá un hotel boutique y una serie de residencias privadas. Este proyecto, que abarca un total de 162 hectáreas y se extiende a lo largo de más de tres kilómetros de costa, tiene como objetivo posicionar a Barbuda como un lugar exclusivo que combine un entorno tranquilo con un acceso mejorado a servicios de alta calidad.

El desarrollo, que es parte de una inversión mayor liderada por el grupo The Beach Club, ha marcado su primer hito con la inauguración de Nobu Barbuda, un restaurante que se ha convertido en sinónimo de la marca gastronómica de De Niro. Este establecimiento no solo anticipa la llegada de otros componentes del proyecto, sino que también sienta las bases para la construcción de un complejo turístico más grande. Se prevé la apertura de Nobu Beach Inn, un hotel que contará con 36 habitaciones distribuidas en 17 villas independientes, además de un club de playa, áreas de fitness y espacios dedicados al bienestar.

El proyecto incluye 25 residencias que ofrecerán acceso directo al mar, cada una con una superficie de hasta 557 metros cuadrados y con servicios integrales para sus propietarios. Estas viviendas no solo brindarán comodidad, sino que también ofrecerán la opción de ser alquiladas a través de un sistema de administración que garantiza el mantenimiento de las propiedades. A su vez, se contempla la construcción de 23 complejos individuales y siete quintas, todos con acceso directo a la playa, lo que refuerza la exclusividad del desarrollo.

Katy Horne, directora general de The Beach Club, ha enfatizado que la propuesta busca preservar la esencia de la isla, priorizando un ambiente de privacidad y tranquilidad. La idea es que tanto los residentes como sus invitados puedan disfrutar de un espacio que se aleje del bullicio turístico, manteniendo la serenidad que caracteriza a Barbuda. El club de playa, que servirá como punto de encuentro para los propietarios, contará con un restaurante, bar, piscina y diversas opciones de bienestar, lo que lo convertirá en un lugar central dentro del complejo.

Recientemente, la comercialización de los terrenos costeros ha comenzado a captar la atención de potenciales compradores, quienes han mostrado un interés notable tras la última temporada alta. Andrew Robson, director de ventas, ha señalado que la ubicación privilegiada y el enfoque discreto del desarrollo han despertado el interés de muchas personas que buscan un destino exclusivo. A esto se suma la inminente apertura del Aeropuerto Internacional Burton-Nibbs en 2024, que facilitará el acceso a la isla mediante vuelos comerciales, privados y helicópteros, acortando el tiempo de viaje a solo 90 minutos desde Antigua.

El nuevo aeropuerto no solo transformará la logística de acceso a la isla, sino que también propiciará tanto visitas cortas como estancias prolongadas. De acuerdo con Robson, los interesados pueden visitar Barbuda, conocer su entorno y evaluar las ofertas inmobiliarias de manera más sencilla que en el pasado. Esta facilidad de acceso es un factor positivo que podría impulsar aún más el interés en el desarrollo y en la adquisición de propiedades en la isla.

La iniciativa de De Niro y sus socios contempla la apertura de Nobu Beach Inn en 2027, coincidiendo con la finalización de las nuevas residencias. Los precios de las unidades en esta zona son significativos, alcanzando hasta USD 12 millones, mientras que los terrenos de una hectárea en The Beach Club Villas comienzan en USD 7 millones. Para aquellos que buscan un espacio aún más amplio, los lotes de seis hectáreas en The Beach Club Estates tienen un precio inicial de USD 15 millones, consolidando la propuesta de lujo que el proyecto representa.