La senadora Patricia Bullrich visitará Córdoba este viernes con motivo de su participación en el Ciclo Coyuntura de la Bolsa de Comercio. Esta llegada se produce en un contexto en el que Bullrich ha visto un crecimiento en su imagen pública, logrando incluso superar en popularidad al presidente Javier Milei. Su reciente victoria en las internas del PRO sobre Mauricio Macri, al aliarse con el legislador provincial Oscar Agost Carreño, añade un componente adicional a su estrategia política.
Córdoba se ha convertido en un bastión crucial para La Libertad Avanza (LLA), partido al que Bullrich representa en el Senado. La provincia ha mostrado una sólida lealtad al voto libertario, y la Casa Rosada ha comenzado a considerar a Córdoba como su "capital alterna" en medio de las dificultades que enfrenta en el territorio bonaerense. A pesar de haber ganado las legislativas nacionales de octubre de 2025, el oficialismo siente que su presencia en Córdoba es fundamental para mantener un equilibrio político frente a las crecientes tensiones locales.
El ascenso en las encuestas de Bullrich es notable. Según el Monitor de Humor Social de D'Alessio IROL y Berensztein, la exministra de Seguridad alcanzó un 41% de imagen positiva, superando al presidente Javier Milei, quien se sitúa en un 40%. Esto marca un cambio significativo en la percepción pública, ya que la imagen de Milei ha mostrado signos de debilitamiento, cayendo a 40,3% en un sondeo reciente de la consultora Zentrix. Por el contrario, Bullrich no solo ha escalado en las encuestas, sino que se está posicionando como una figura clave dentro del oficialismo.
La visita a Córdoba no es solo un movimiento estratégico para consolidar su poder en una provincia clave, sino que también tiene implicaciones en la interna opositora. Bullrich ha logrado una victoria significativa sobre el macrismo en un terreno donde tradicionalmente Macri ha tenido un fuerte respaldo. Su alianza con Agost Carreño, quien ha sido crítico del gobierno de Milei por el escándalo de la criptoestafa $LIBRA, indica que Bullrich está construyendo un bloque sólido que podría desafiar al establishment del PRO.
El escenario político en Córdoba es complejo y Bullrich está aprovechando cada oportunidad para reforzar su influencia. Con el gobernador Martín Llaryora a la cabeza, la gestión del oficialismo en la provincia no ha logrado desestabilizar el apoyo de los votantes hacia LLA. Bullrich, con su enfoque de mano dura, resuena con un electorado que busca seguridad y firmeza en el liderazgo, lo que la coloca en una posición favorable para las próximas elecciones.
Sin embargo, la alianza con Carreño ha generado cierta incomodidad en el entorno de la familia Milei, lo que podría tener repercusiones en la dinámica interna del PRO. Este movimiento estratégico de Bullrich, que incluye la colaboración con figuras que han cuestionado al gobierno actual, refleja no solo sus ambiciones personales, sino también un intento de reconfiguración de las alianzas políticas en un contexto cambiante. A medida que se acercan las elecciones, la capacidad de Bullrich para mantener su impulso y expandir su base de apoyo será un factor determinante en el panorama político argentino.



