Un reciente hallazgo en el desierto central de Níger ha permitido la identificación de una nueva especie de espinosaurio, denominada Spinosaurus mirabilis. Este dinosaurio, que habitó la Tierra hace aproximadamente 95 millones de años, presenta características que aportan información valiosa a la discusión sobre el estilo de vida de estos fascinantes reptiles.
Según un informe de New Scientist, los restos encontrados muestran una mayor similitud con las aves zancudas en lugar de los grandes depredadores acuáticos. El descubrimiento de Spinosaurus mirabilis se remonta a 2019, cuando un guía local llevó al equipo liderado por Paul Sereno, investigador de la Universidad de Chicago, a una remota área del desierto a unos 1.000 kilómetros del litoral. Sin embargo, el análisis de los fósiles se vio retrasado debido a las dificultades de acceso y a las restricciones impuestas por la pandemia de covid-19.
En una segunda expedición, los paleontólogos lograron recuperar restos pertenecientes a cerca de diez individuos. Uno de los hallazgos más destacados fue una cresta ósea prominente en los cráneos, junto con la característica “vela” dorsal de estos dinosaurios. Según las estimaciones del equipo de Sereno, la longitud del Spinosaurus mirabilis oscila entre los 10 y 14 metros, similar a su pariente Spinosaurus aegyptiacus. Sin embargo, la cresta de esta nueva especie se destacaba más, con una base ósea de al menos 40 centímetros, y se estima que, con una vaina córnea, podría haber alcanzado hasta 50 centímetros de altura.
Sereno indicó que la cresta cumplía una función visual, sugiriendo que probablemente era de colores brillantes para comunicar su estado de salud y presencia. Además, destacó que la fragilidad del hueso descartaría su uso en combate. También se considera que la vela dorsal formaba parte del sistema de exhibición del animal, sugiriendo que su desarrollo podría estar relacionado con la competencia territorial en las orillas de ríos, donde la visibilidad entre ejemplares era crucial. El lugar del hallazgo, alejado de las antiguas costas donde se han encontrado otras especies de espinosaurios, respalda la teoría de que estos dinosaurios estaban más adaptados a ambientes fluviales continentales que a la vida acuática.
Este descubrimiento añade un nuevo capítulo a la discusión científica sobre los espinosaurios, que ha estado polarizada entre aquellos que los consideran cazadores acuáticos y quienes los ven como depredadores terrestres, similares a las aves zancudas. Las evidencias recopiladas por Sereno apuntan a que el Spinosaurus mirabilis cazaba en las orillas, con una capacidad natatoria limitada, pero capaz de adentrarse en aguas de hasta tres metros de profundidad. La gran vela dorsal podría haber afectado su estabilidad en el agua, lo que sugiere que su estrategia de caza se centraba en el entorno terrestre.



