Alejandra de Picciotto es un claro ejemplo de que a veces la vida nos lleva por caminos inesperados. Hasta hace un tiempo, su vida transcurría de manera ordenada y convencional: era docente de inglés, una carrera que había heredado de su familia, donde tanto sus padres como sus abuelos se dedicaron a la enseñanza. Sin embargo, a pesar de tener una vida cómoda y estable, sentía que algo faltaba. Este sentimiento de vacío la impulsó a cuestionarse su futuro y a buscar una nueva dirección en su vida. Con 28 años, decidió dar un giro radical a su existencia, dejando atrás su carrera educativa para embarcarse en la aventura de convertirse en tripulante de cabina.

El camino que eligió no fue sencillo. Sin contactos en la industria aérea y con escasa experiencia, Alejandra se enfrentó a múltiples rechazos en su búsqueda por ingresar a las líneas aéreas. Sin embargo, su determinación fue más fuerte que cualquier obstáculo. "Finalmente gana quien no se rinde", afirma con orgullo. Su pasión por volar y su deseo de explorar el mundo fueron las fuerzas que la impulsaron a perseverar en un ámbito que, en teoría, parecía reservado para aquellos que cumplían con ciertos requisitos. A través de la experiencia, aprendió que la tenacidad puede abrir puertas que parecen cerradas.

A lo largo de su carrera, Alejandra ha tenido la oportunidad de visitar infinidad de ciudades y países, muchos de los cuales no recuerda sin consultar su diario de viaje. Este espacio personal no solo le sirve para documentar su trayectoria, sino que también es un reflejo de su evolución y descubrimientos. En él, planea recopilar todas sus vivencias en los aeropuertos que ha frecuentado a lo largo de su carrera. Alejandra también ha compartido sus experiencias en forma de libro, titulado 'Buenos vientos y cielos azules', en el que ofrece una guía lúdica y reflexiva sobre lo que significa ser tripulante de cabina, además de las herramientas que le ayudaron a alcanzar su sueño.

Recientemente, ha lanzado un segundo libro titulado 'Diario de siete despegues', publicado por la editorial Orsai, que relata su experiencia acompañando a siete personas en la búsqueda de sus propias vocaciones. Este nuevo proyecto refleja su deseo de inspirar a otros a seguir sus sueños, así como su compromiso con la educación y el crecimiento personal. La combinación de sus escritos y su experiencia en el aire se entrelazan en un relato que no solo habla de superación, sino también del amor y las conexiones humanas que se forman a través de los viajes.

Entre sus aventuras, Alejandra también encontró el amor en Corea del Sur. Su vida ha tomado un rumbo inesperado al casarse con Hundong, un coreano con quien comparte su vida entre dos mundos: Corea del Sur y Argentina. Este vínculo intercultural ha enriquecido su experiencia, permitiéndole explorar nuevas facetas de su vida y su carrera. La convivencia en dos países diferentes le otorga una perspectiva única y le permite vivir intensamente cada momento, tanto en su trabajo como en su vida personal.

El viaje de Alejandra de Picciotto es un testimonio poderoso de la importancia de seguir nuestros deseos y no rendirnos ante las adversidades. Su historia es un recordatorio de que nunca es tarde para cambiar de rumbo y encontrar nuestra verdadera vocación. A través de sus libros y su experiencia como tripulante de cabina, Alejandra no solo vuela por el mundo, sino que también inspira a otros a dar el salto hacia sus sueños, demostrando que la vida puede ser mucho más rica y plena cuando nos atrevemos a explorar lo desconocido.