La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, ha expresado su preocupación por las graves limitaciones que enfrenta la ayuda humanitaria en medio del creciente sufrimiento civil debido al conflicto en Oriente Próximo, en el contexto de los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Spoljaric enfatizó que la intensificación de las hostilidades puede generar consecuencias devastadoras para la población civil de la región.

En un comunicado oficial, la presidenta del CICR describió la escalada del conflicto como una "peligrosa mecha" que podría resultar en un número significativo de víctimas y desplazamientos, afectando a millones de personas en los países involucrados y en aquellos expuestos a la violencia. La organización humanitaria subrayó la necesidad de adherirse estrictamente al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario, destacando que respetar las leyes de la guerra es una obligación.

Spoljaric hizo un llamado a proteger la infraestructura civil, incluyendo hospitales, viviendas y escuelas, y aseguró que el personal médico y de emergencia debe contar con garantías para ejercer su labor sin ser objeto de ataques. El CICR, que tiene equipos desplegados en Irán, Israel y otros países de la región, está preparado para brindar asistencia, aunque reconoce que los recursos son limitados ante la magnitud de la crisis. La presidenta concluyó que solo la voluntad política orientada hacia la paz podría detener el sufrimiento y la destrucción en la zona.