Las autoridades de Cabo Verde han decidido prohibir el desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius, que partió de Ushuaia, Tierra del Fuego, debido a la sospecha de un brote de hantavirus a bordo. Esta medida se ha implementado como un protocolo de prevención para salvaguardar la salud pública en la nación africana, que ya ha registrado tres muertes y cinco casos bajo investigación durante el trayecto. La decisión ha generado preocupación tanto a nivel local como internacional, considerando los posibles riesgos sanitarios que podría implicar.

Maria da Luz Lima, presidenta del Instituto Nacional de Salud Pública de Cabo Verde, confirmó la decisión de no permitir el atraque del buque en el puerto de Praia, la capital del país. La funcionaria explicó que, en conjunto con otras autoridades sanitarias, se optó por esta medida para proteger a la población local ante la alerta sanitaria. La situación es delicada, y las autoridades están monitoreando de cerca el desarrollo de los acontecimientos, considerando que el hantavirus puede ser potencialmente mortal.

El MV Hondius, que zarpó de Ushuaia el 20 de marzo, había generado expectativas por su itinerario hacia el archipiélago, pero el descubrimiento de un posible brote de hantavirus ha puesto en jaque no solo la salud de los pasajeros y la tripulación, sino también la seguridad de la población caboverdiana. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se han documentado tres fallecimientos, con un caso confirmado mediante análisis de laboratorio y otros cinco que están en evaluación. Esta situación ha llevado a que la OMS se involucre activamente en la coordinación de esfuerzos entre los países implicados y los operadores del crucero.

El primer caso reportado fue el de un pasajero de 70 años que desarrolló síntomas durante el trayecto y falleció a bordo. Su esposa, de 69 años, también contrajo la enfermedad y fue trasladada a un hospital en Johannesburgo, donde también se produjo su deceso. Una tercera víctima estaba aún en el barco al momento del último informe, lo que ha intensificado la vigilancia y los protocolos de seguridad a bordo. La OMS ha señalado la importancia de la acción rápida y coordinada para contener el brote y proteger la salud pública, resaltando la seriedad del evento.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó que se están realizando esfuerzos conjuntos con los Estados Miembros y los operadores del crucero para abordar los casos sospechosos de hantavirus que han sido detectados a bordo. La intervención de la OMS en esta situación pone de manifiesto la urgencia de la crisis, así como el compromiso de las autoridades sanitarias internacionales para mitigar cualquier riesgo potencial.

Mientras la investigación continúa para determinar el origen del contagio, los pasajeros y la tripulación permanecen bajo estricto monitoreo médico. Las autoridades están indagando si la infección podría haber ocurrido antes del embarque o si, por el contrario, se produjo durante el viaje. Se están evaluando posibles exposiciones a roedores en el barco o la existencia de un foco dentro de la embarcación. Desde la provincia de Tierra del Fuego se ha informado que no hay registros recientes de casos ni evidencia de circulación del virus, lo que sugiere, en principio, que no existe un vínculo directo con el lugar de partida del crucero. La situación sigue siendo objeto de seguimiento intensivo para prevenir la propagación del virus.