La recaudación impositiva correspondiente al mes de abril ha mostrado una tendencia a la baja, aunque con un ritmo más moderado en comparación a meses anteriores. Este fenómeno ha sido evidenciado a través de los datos sobre los envíos de fondos de coparticipación a las provincias, que se esperan sean confirmados oficialmente por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en el transcurso de la jornada.
Durante abril, los fondos automáticos destinados a las provincias experimentaron una reducción del 3,3%. Aunque esta marca representa la cuarta disminución consecutiva, es importante resaltar que el descenso es menos pronunciado que en meses previos, lo que puede interpretarse como un signo de desaceleración. En particular, los dos impuestos que generan el 90% de la coparticipación, a saber, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias, mostraron caídas del 3,3% y 2,5% en términos reales, respectivamente.
El economista Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), señaló que la reducción en la recaudación del IVA ha mostrado signos de desaceleración, ya que en abril el descenso se limitó al 3,3%. Esta variación es significativa en comparación con los datos de enero y febrero, donde la recaudación real total de IVA había caído un alarmante 12% y 13% respectivamente. Este cambio podría indicar una ligera recuperación en la actividad económica, aunque la situación sigue siendo preocupante.
Argañaraz también destacó que, en términos interanuales, la recaudación combinada del IVA y del Impuesto a las Ganancias ha tenido una caída real del 2,9%. Además, los Impuestos Internos han experimentado un descenso aún más severo, con una reducción del 20%. Este contexto plantea un panorama complicado para las finanzas públicas, que dependen en gran medida de estos ingresos tributarios.
Una posible explicación para la menor caída en la recaudación del IVA podría encontrarse en las modificaciones de las políticas fiscales, dado que en abril de 2025 ya no estaba vigente la suspensión de los certificados de exclusión para importadores. Como resultado, las empresas dejaron de enfrentar retenciones que habían limitado su capacidad de generar ingresos. Esto sugiere que, de aquí en adelante, la comparación entre meses será más equitativa. Sin embargo, persiste la preocupación por la baja en la recaudación real de este impuesto esencial vinculado al consumo.
Según datos proporcionados por la consultora Politikon Chaco, las provincias recibieron un total de 5,58 billones de pesos el mes pasado. Al analizar estas cifras en términos reales, se observa una disminución del 3,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Además, en comparación con el mes anterior, se logró una mejora del 7,8% en términos reales, lo que podría ser un indicativo de una leve recuperación. Aun así, este resultado representa la cuarta caída consecutiva en las transferencias interanuales y la quinta en los últimos siete meses.
En lo que respecta a la coparticipación pura, que se genera a partir de los impuestos, se reportaron 5 billones de pesos, con una caída atribuida a los descensos en IVA, Ganancias e Impuestos Internos, así como otros elementos coparticipables que vieron una reducción del 42,3%. Los fondos derivados de Leyes y Regímenes Especiales también bajaron un 4%, totalizando 239.353 millones de pesos. Aunque se observó un aumento en la recaudación del impuesto a los combustibles del 23% y del monotributo del 77%, estos incrementos no compensaron la caída del 15% en Bienes Personales, el IVA de la seguridad social y el régimen especial de energía eléctrica que sufrió una caída del 100%.
Finalmente, en el marco del consenso fiscal, los fondos sumaron 269.434 millones de pesos, lo que representa un descenso del 2,7% en términos reales. Este contexto fiscal plantea desafíos significativos para el gobierno, que deberá encontrar maneras de equilibrar las cuentas públicas y fomentar un crecimiento sostenido en medio de un panorama económico incierto.



