El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, cuestionó el desmantelamiento de las instituciones democráticas y la concentración creciente del poder en Nicaragua. Durante la presentación de un informe ante el Consejo de Derechos Humanos, advirtió que la situación en el país es “completamente indefendible” y señaló que el proceso dejó a gran parte de la población sin recursos frente a las violaciones de derechos humanos.

El documento analiza el “desmantelamiento progresivo” de las instituciones democráticas y del Estado de derecho en Nicaragua entre junio de 2025 y junio de 2026. Según Turk, el partido gobernante avanzó sobre las instituciones estatales y debilitó de manera sistemática los mecanismos de control y los contrapesos institucionales.

El funcionario también afirmó que en los últimos ocho años fueron cerradas 5.539 entidades y al menos 56 medios de comunicación. “No queda casi nada por cerrar”, lamentó. Sus declaraciones se produjeron tras la aprobación unánime, en primera de las dos legislaturas necesarias, de una reforma parcial de la Constitución nicaragüense.

De acuerdo con el informe presentado, esa reforma excluye a sectores de la oposición y posterga las elecciones hasta 2028. Las modificaciones impulsadas por los codirigentes del país, Daniel Ortega y Rosario Murillo, fueron señaladas como parte de un proceso que limita la competencia política y profundiza la concentración del poder en Nicaragua.