El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamado de agradecimiento a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), quienes han continuado desempeñando sus funciones a pesar de no recibir salario debido al cierre parcial del gobierno federal que comenzó el 14 de febrero.
Con el primer día de pago perdido, Trump utilizó sus redes sociales para motivar a los empleados de la TSA a mantener su compromiso laboral, mientras la falta de financiamiento afecta al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). En su mensaje, el mandatario atribuyó la responsabilidad de esta situación a los legisladores demócratas, quienes, según él, se negaron a respaldar el acuerdo aprobado por el Congreso. Además, aseguró que no pasará por alto el esfuerzo de los trabajadores federales en este contexto adverso.
El cierre gubernamental, que ya lleva más de un mes, impacta a alrededor de 50,000 oficiales de seguridad en el transporte, quienes se ven obligados a trabajar sin su habitual compensación. Las ausencias no programadas en la TSA se han duplicado desde el inicio de esta crisis, con más de 300 empleados que han dejado sus puestos, lo que ha generado creciente preocupación en torno a la seguridad y operatividad en los aeropuertos. Funcionarios del DHS advierten que la situación podría empeorar si la crisis se extiende, ya que podría acentuarse la falta de personal y los retrasos en los controles de seguridad, complicando aún más la experiencia de los viajeros.
La falta de financiamiento ha empezado a tener repercusiones significativas en los principales aeropuertos del país. Se han reportado largas filas en los controles de seguridad y cierres temporales en puntos de acceso, como sucedió en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia. Escenarios similares se vivieron en las terminales de Houston Hobby y Nueva Orleans, donde los pasajeros debieron esperar horas para pasar los chequeos. En algunos casos, las autoridades aeroportuarias han sugerido que los viajeros lleguen hasta cinco horas antes de sus vuelos. Esta situación ha derivado en episodios de violencia, como el ocurrido en el aeropuerto Love Field de Dallas, donde un hombre fue acusado de agredir a agentes federales tras un incidente relacionado con el control de identidad. Con una proyección de 171 millones de pasajeros para marzo y abril, la industria de la aviación enfrenta un desafío sin precedentes, dado el aumento de la demanda y la falta de personal.



