El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está considerando una nueva campaña militar contra Irán, lo que podría generar un conflicto mucho más grave y peligroso que la breve guerra de 2025. Especialistas advierten que esta decisión conlleva riesgos significativos, especialmente en un momento en que ambas naciones están en conversaciones sobre un posible acuerdo nuclear. La posibilidad de una nueva ofensiva podría resultar en un enfrentamiento más prolongado y complejo.
En junio de 2025, Estados Unidos se unió a una ofensiva iniciada por Israel con el objetivo de bombardear instalaciones nucleares iraníes, buscando frenar el avance de Teherán en este ámbito. Pocos días después, se logró un alto el fuego sin que se registraran bajas en el lado estadounidense. Sin embargo, la actual movilización de fuerzas militares por parte del Pentágono en Medio Oriente es la más significativa en dos décadas, y Trump contempla una operación de mayor envergadura, aunque no ha especificado públicamente sus intenciones.
Recientemente, Trump manifestó su deseo de presionar a Irán para que llegue a un acuerdo, insinuando que una acción militar es una opción en su estrategia. Expertos advierten que la falta de claridad en los objetivos de Trump puede ser particularmente peligrosa, ya que Irán podría interpretar un ataque como una amenaza existencial. Esto podría llevar a Teherán a intensificar el conflicto con Estados Unidos e Israel, un curso de acción que evitó tras eventos anteriores, como la muerte del general Qassem Soleimani en 2020. La situación se torna más delicada, y los analistas temen que cualquier escalada pueda llevar a un conflicto prolongado con implicaciones regionales profundas.



