El Gobierno de Corea del Sur analiza la posibilidad de adoptar respuestas diplomáticas contra Corea del Norte por la explosión de una mina ocurrida a finales de septiembre en la Zona Desmilitarizada (DMZ), que separa a ambos países. El incidente dejó tres soldados surcoreanos heridos y Pyongyang negó cualquier responsabilidad por lo sucedido.
El ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, informó este martes durante una audiencia parlamentaria que las Fuerzas Armadas concluyeron esta semana que las minas fueron colocadas por Corea del Norte al sur de la línea de demarcación militar. A partir de los resultados de la investigación, el Ministerio evalúa ahora qué medidas adoptar a nivel gubernamental.
“Nos tomamos esto muy en serio. Teniendo en cuenta los resultados de las investigaciones, el Ministerio está sopesando qué acciones seguir para formular una respuesta a nivel gubernamental”, afirmó Cho. El funcionario también rechazó que Seúl haya demorado una respuesta concreta por temor a provocar a las autoridades norcoreanas.
El ministro subrayó, además, la necesidad de evitar un incremento innecesario de la tensión en la zona. “Realizar demandas contundentes a Corea del Norte y gestionar la situación para que no escale de forma innecesaria son dos caras de la misma moneda. Seguiremos trabajando en estos dos frentes”, sostuvo.
El incidente se produjo mientras el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, buscaba sumar esfuerzos para impulsar un proceso de negociaciones con Corea del Norte.



