El Gobierno de Ruanda ha advertido sobre la posibilidad de interrumpir su misión antiyihadista en Mozambique, específicamente en la región de Cabo Delgado, un área donde se desarrollan proyectos de gas natural valorados en 50.000 millones de euros. Esta amenaza surge ante la incertidumbre sobre la renovación del apoyo financiero de la Unión Europea, según lo señalado por fuentes europeas.

Yolande Makolo, portavoz del Ejecutivo ruandés, expresó en sus redes sociales que la continuidad de la misión depende de una financiación que sea adecuada y constante. Hasta la fecha, el Fondo Europeo para la Paz ha otorgado aproximadamente 20 millones de euros, aunque la inversión total requerida por Ruanda es considerablemente mayor, además del costo humano que supone la pérdida de soldados en el campo de batalla.

Desde 2021, las Fuerzas de Defensa de Ruanda han desplegado miles de tropas en Mozambique para enfrentar a grupos insurgentes asociados al Estado Islámico. Sin embargo, este mes han enfrentado sanciones por parte de Estados Unidos debido a su involucramiento en conflictos en la República Democrática del Congo. La financiación actual de la UE para estas fuerzas vencerá en mayo, y no hay planes confirmados para su prórroga, lo que podría generar serios problemas de seguridad en una región clave para las inversiones energéticas de empresas como TotalEnergies y Exxon Mobil.