Joe Kent ha presentado su renuncia como director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, argumentando que Irán no representa una amenaza inminente. Su decisión pone de manifiesto las divisiones internas en la administración de Donald Trump en un momento crítico de la guerra en Medio Oriente.
Kent comunicó su salida a través de un mensaje en la red social X, donde expresó: "Después de una profunda reflexión, he decidido dimitir de mi puesto como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto inmediato". Acompañando su mensaje, incluyó una carta dirigida a Trump, en la que sostiene que no puede apoyar el enfoque actual del conflicto.
El exfuncionario cuestionó la justificación de la ofensiva militar, afirmando que la agresión hacia Irán es resultado de la presión ejercida por Israel y su influyente lobby en Estados Unidos. Además, recordó que Trump había construido su plataforma política sobre la premisa de evitar guerras prolongadas en la región. Kent advirtió que la administración no debe repetir los errores del pasado, haciendo referencia a la guerra de Irak y la desinformación que llevó a Estados Unidos a ese conflicto.



