Los American Depositary Receipts (ADRs) han experimentado un aumento de hasta el 2,8%, mientras que los bonos en dólares también registran avances en Wall Street. Esta tendencia positiva ha llevado al riesgo país a descender por debajo de los 600 puntos básicos. En medio de este contexto, el precio del petróleo se mantiene en torno a los 100 dólares por barril, influenciado por el conflicto en Medio Oriente.
En el ámbito local, el Ministerio de Economía informó que en febrero se volvió a lograr un superávit financiero, acumulando así 24 de los últimos 26 meses con cuentas equilibradas. Recientemente se detalló que el gobierno reportó un superávit primario de 1,41 billones de pesos, equivalente al 0,4% del Producto Bruto Interno (PBI) en los dos primeros meses del año, y un resultado financiero de 0,14 billones de pesos, que representa el 0,1% del PBI en el mismo período, excluyendo intereses de letras y bonos.
Por otro lado, la reciente licitación del Tesoro no logró impulsar las tasas de corto plazo, que permanecen cerca del 20%. Las tasas a tres meses rondan el 30%, mientras que se espera una inflación del 2,6% para marzo, con proyecciones más bajas para abril y mayo, lo que genera tasas reales levemente negativas, sugiriendo una postura más expansiva, según análisis de Max Capital. En el mercado local, el S&P Merval ha subido un 1,6%, alcanzando 2.647.863,75 puntos en pesos, con un incremento del 1,8% en su versión en dólares.
En cuanto a los ADRs en Wall Street, el Grupo Financiero Galicia se destaca con un aumento del 2,7%, seguido por BBVA Argentina y Banco Macro, que suben un 2,5% y un 2,3%, respectivamente. En el ámbito internacional, la situación se complica, ya que Donald Trump ha solicitado a algunos de sus aliados que envíen buques militares para escoltar petroleros, con el objetivo de asegurar el tránsito de crudo en una de las rutas energéticas más cruciales del mundo, mientras que varios países evalúan su posible participación ante las amenazas de Irán.



