El Ministerio de Exteriores del Reino Unido instó a Israel a detener el plan para construir asentamientos en la zona E1, ubicada en Cisjordania, al este de Jerusalén. Como parte de su respuesta, el Gobierno británico convocó al encargado de negocios israelí para reafirmar su rechazo a la iniciativa, impulsada por el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu.
La licitación para el proyecto generó una fuerte oposición internacional debido a que, según sus críticos, podría dividir Cisjordania y afectar la viabilidad de una solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí. El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, calificó la medida como “un acto inaceptable y destructivo”.
“La publicación por parte del Gobierno israelí de la licitación para el proyecto de asentamiento E1 es un acto inaceptable y destructivo”, sostuvo Miliband en un comunicado. El funcionario advirtió además que la construcción “atravesaría el corazón de Palestina y corre el riesgo de separar Cisjordania de Jerusalén Este, lo que pondría en peligro la viabilidad de una solución de dos Estados”.
La posición británica coincidió con la expresada horas antes por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien manifestó estar “profundamente alarmado” por el avance del proyecto israelí. Londres reiteró su oposición a los asentamientos y su respaldo a la solución de dos Estados como vía para alcanzar seguridad y paz a largo plazo tanto para palestinos como para israelíes.



