La portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aseguró que mantiene un “permanente contacto” con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y que ambos coinciden en la necesidad de coordinar la respuesta institucional tras la entrada masiva de unos 72.000 inmigrantes desde Marruecos durante el 30 y el 31 de julio.
“Todo lo que tiene que ver con habilitar espacios y con dar respuesta a esta situación pasa ineludiblemente por la colaboración entre administraciones”, afirmó Saiz. La ministra sostuvo que ese es el enfoque que impulsa el Gobierno y que también encuentra en el mandatario ceutí, aunque reconoció que Vivas “tiene que hacerse escuchar” y expresar las inquietudes de la ciudadanía.
En ese sentido, Saiz señaló que tanto ella como el presidente de Ceuta comparten “la necesidad de dar una respuesta humanitaria” ante la llegada masiva de inmigrantes. La declaración se produjo después de que Vivas cuestionara públicamente la actuación del Ministerio de Migraciones y reclamara que no se transformara “a toda Ceuta en un campamento”.
El presidente ceutí había afirmado este martes que solicitó que no se instalaran carpas en la antigua Fábrica de la Harina ni en las inmediaciones de la Estación de Ferrocarril. Ante esas críticas, Saiz sostuvo que en ninguno de los dos lugares “se está desplegando ningún dispositivo” y aseguró que las medidas adoptadas por el Ministerio se ajustan a lo acordado y conversado con las autoridades de la ciudad.



