El Gobierno argentino ha oficializado en la mañana de hoy la ley de Modernización Laboral, identificada con el número 27.802, mediante su publicación en el Boletín Oficial. Esta reglamentación se produce tras un extenso debate en el Congreso, que culminó con la aprobación definitiva por parte del Senado el 27 de febrero. Este avance se presenta como uno de los logros significativos del oficialismo durante las sesiones extraordinarias convocadas por el presidente Javier Milei.

Entre los aspectos más relevantes de la nueva normativa se encuentran cambios en la registración laboral, la reorganización de la jornada laboral, un nuevo régimen de indemnizaciones y ajustes en los aportes tanto patronales como sindicales. Estos cambios buscan modernizar el marco laboral vigente y adaptarlo a las nuevas realidades del mercado de trabajo en el país.

Además, se han modificado ciertos puntos de la ley anterior, la N° 20.744, ampliando el ámbito de aplicación y excluyendo a ciertos grupos de trabajadores, como aquellos independientes y los colaboradores de plataformas tecnológicas, en función de regulaciones específicas. También se ha consagrado el derecho a la formación profesional y la promoción en condiciones equitativas como un derecho fundamental. Por último, se han impuesto restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales, garantizando la continuidad de al menos el 75% del personal en actividades críticas, y un mínimo del 50% en aquellos servicios considerados de trascendencia, como transporte y comunicación.