El Gobierno nacional ha formalizado la nueva reforma laboral, modificando diversos aspectos del régimen de trabajo en el sector privado. Esta legislación, que entrará en vigencia de inmediato, fue anunciada mediante el Decreto 137/2026, publicado en el Boletín Oficial, una semana después de su aprobación en el Senado.
El decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. El proyecto había recibido media sanción en la Cámara alta el 12 de febrero, y tras ser revisado por la Cámara de Diputados, fue finalmente aprobado con 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones, luego de que se eliminara un artículo que regulaba las licencias médicas.
Con un total de 25 capítulos, la ley introduce modificaciones en temas fundamentales como indemnizaciones, despidos, licencias, vacaciones, horas extras, y relaciones sindicales. Entre los cambios más destacados se encuentra la reestructuración del sistema indemnizatorio, que establece que en caso de despido sin causa, el trabajador recibirá un mes de salario por cada año de servicio. También se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que facilitará el cumplimiento de las obligaciones laborales, financiado por contribuciones mensuales de las empresas.
Además, la reforma modifica el régimen de vacaciones, estableciendo que deberán ser otorgadas entre el 1 de octubre y el 30 de abril, con un aviso previo de al menos 30 días. En cuanto a las horas extra, se incorporan sistemas de compensación mediante “bancos de horas”. Por último, se actualiza la Ley de Asociaciones Sindicales, limitando la realización de asambleas y definiendo como infracciones graves ciertas acciones como bloqueos o tomas de establecimientos.
En resumen, la nueva normativa busca redefinir las condiciones laborales en Argentina, generando un marco más flexible tanto para trabajadores como para empleadores, aunque también ha suscitado un intenso debate sobre sus posibles implicancias en los derechos laborales.



