El conflicto en Medio Oriente continúa en aumento, cumpliendo seis días de hostilidades. En una notable expansión de las acciones bélicas, las fuerzas israelíes llevaron a cabo un ataque masivo en Beirut, marcando un nuevo capítulo en la guerra que involucra a Israel e Irán.

Este ataque se produjo tras la orden del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de evacuar de manera urgente todos los suburbios del sur de la capital libanesa. Desde Tel Aviv, se argumenta que estas operaciones buscan desmantelar a Hezbolá, la milicia chiíta que ha ejercido una influencia significativa en la política libanesa desde hace varias décadas.

Por otro lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido que su administración participe en la elección del próximo líder en Irán, tras rechazar las negociaciones actuales con los iraníes. Trump afirmó que el hijo del ayatolá Alí Jamenei no es una opción viable. En esta misma línea, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron de una serie de ataques aéreos que apuntaron a instalaciones de Hezbolá en Beirut, que incluyen centros de comando y almacenamiento de drones, señalando que estos estaban destinados a atacar a Israel.