La autoridad encargada del transporte público en Nueva York, MTA, enfrenta anualmente litigios que consumen cerca de 50 millones de dólares de su presupuesto. Janno Lieber, presidente y CEO de la MTA, ha señalado que este gasto se ha incrementado debido a un aumento del 80% en reclamos fraudulentos desde 2020, lo cual ha sido atribuido tanto a la gobernadora Kathy Hochul como a un creciente número de abogados que presentan demandas sin fundamento.

Este fenómeno ha impactado severamente la salud financiera del sistema de transporte de la ciudad. La gobernadora Hochul está promoviendo una reforma del seguro automotor en el estado, que busca erradicar estas prácticas abusivas y destinar los recursos liberados hacia mejoras en los servicios de autobuses y metro. Según Hochul, el aumento en los costos de las primas de seguros se debe a la proliferación de reclamaciones engañosas que afectan tanto a las agencias de transporte como a los conductores particulares.

La MTA ha identificado que muchos de estos casos involucran a conductores que, a pesar de no ser responsables, logran que la agencia asuma la culpa, lo que a menudo resulta en indemnizaciones que podrían evitarse. Sin embargo, varios grupos y expertos han criticado la propuesta de Hochul, argumentando que limitar el acceso a compensaciones para las víctimas no resolverá los problemas estructurales del sistema de seguros en Nueva York. Estas voces disidentes advierten que la iniciativa podría terminar trasladando costos a los contribuyentes sin abordar la verdadera problemática de las primas de seguros en el estado.