Una significativa fuga de agua, generada por la ruptura de una tubería de ocho pulgadas, ha provocado el desperdicio de miles de litros en la colonia Lomas de Cuilotepec, ubicada en la alcaldía de Tlalpan. Este incidente ocurrió el lunes 21 de abril, coincidiendo con labores de pavimentación que involucraron maquinaria pesada. A pesar de la gravedad de la situación, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) ha proporcionado escasa información sobre el estado del flujo de agua o los posibles afectados.

En las redes sociales, han comenzado a circular videos que muestran cómo el agua brota a gran presión entre las piedras, creando un espectáculo similar a una cascada que desciende por la calle Troya. La comunidad local ha expresado su preocupación y frustración ante la falta de una respuesta adecuada por parte de las autoridades. Testimonios de los vecinos indican que la fuga se originó como consecuencia de los trabajos de bacheo, donde la tubería fue golpeada accidentalmente por los operarios encargados de romper el asfalto.

Los residentes de la zona están alarmados por la fuerza del chorro de agua, que temen podría erosionar el subsuelo y afectar otras áreas cercanas. Esta inquietud ha llevado a varios vecinos a solicitar ayuda urgente de los cuerpos de emergencia, quienes podrían intervenir para mitigar los riesgos asociados a esta fuga. La situación es especialmente crítica en el Ajusco medio, una región conocida por sus calles empinadas y donde el agua se hace visible a varios metros de distancia.

Este incidente no es aislado, ya que tan solo una semana antes, el 14 de abril, se reportó un desbordamiento de agua en la colonia Torres de Potrero, en la alcaldía de Álvaro Obregón. Este evento afectó a al menos nueve viviendas debido a un fallo en el mecanismo de elevación de la compuerta en la trifurcación Judío-Lerma. Como resultado, varias familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares y han recibido asistencia en albergues temporales habilitados por el Gobierno de la Ciudad de México.

La SEGIAGUA ha comunicado que el suministro de agua en la mencionada zona ha vuelto a la normalidad, mientras continúan los trabajos de rehabilitación y automatización de las tres compuertas del sistema. La instalación de telemetría es parte de los esfuerzos para regular el caudal y prevenir futuros incidentes similares. Sin embargo, los reportes indican que no se han registrado heridos ni fallecimientos en relación con este último desbordamiento, aunque algunos vehículos fueron arrastrados por la corriente.

Veinticinco trabajadores de la SEGIAGUA están actualmente involucrados en el operativo de respuesta, el cual incluye el cierre de válvulas y compuertas en la zona de Prolongación Mercadería Jacarandas. La atención a los afectados sigue en curso, supervisada por la alcaldía, la Secretaría de Gestión Integral del Riesgo y Protección Civil (SGIRPC) y la SEGIAGUA. A pesar de las múltiples denuncias de los vecinos, se estima que el tiempo requerido para controlar la fuga fue excesivo, lo que ha generado un clima de descontento y desconfianza hacia la gestión de los recursos hídricos en la ciudad.