La comunidad de Coronda, en el departamento San Jerónimo, se encuentra sumida en la tristeza tras el descubrimiento del cuerpo sin vida de María Laura Lafuente, una mujer de 33 años que había desaparecido hace cuatro días. Este hallazgo, que tuvo lugar el miércoles por la tarde en las aguas del río Coronda, ha generado un profundo impacto en familiares, amigos y vecinos, quienes habían estado en constante expectativa desde que se reportó su ausencia.

El cuerpo fue encontrado en un sector conocido como Carancho Triste, una zona cercana a la ciudad donde residía Lafuente. La búsqueda había sido intensificada en los días previos al hallazgo, movilizando a autoridades locales y a la comunidad, que se unieron en la tarea de encontrar a la mujer. La noticia del desenlace fatal ha dejado una huella de dolor y desconcierto en la localidad, donde todos esperaban un desenlace diferente.

El descubrimiento fue realizado por un pescador que, tras ver el cuerpo, alertó a las autoridades competentes. En declaraciones a un medio local, expresó su tristeza y lamentó la situación, ya que conocía a Lafuente y a su familia. Este hecho resalta la conexión de la comunidad y la angustia que generó la desaparición de una persona conocida entre los vecinos.

La confirmación del fallecimiento fue realizada por un médico forense, quien llegó al lugar junto a personal de la Unidad Regional XV de San Jerónimo y agentes de la Policía de Investigaciones (PDI). La llegada de expertos fue parte del protocolo establecido para estos casos, que incluye la preservación del lugar y la recolección de evidencias. La intervención de la PDI también subraya la seriedad con la que se está tratando esta trágica situación.

La desaparición de María Laura Lafuente había comenzado en la madrugada del lunes 20 de abril, cuando fue vista por última vez al salir de su hogar. Las cámaras de seguridad de un negocio cercano captaron su imagen realizando algunas compras, lo que se convirtió en el último registro de su vida. Sin noticias de su regreso, su madre había iniciado una búsqueda personal, y ante la falta de respuestas, decidió presentar una denuncia ante las autoridades.

Desde ese momento, se activó un operativo de búsqueda que involucró a diversas unidades policiales. Buzos Tácticos, drones y efectivos de infantería trabajaron incansablemente en las áreas ribereñas y urbanas de Coronda, pero los primeros días no arrojaron resultados. La preocupación creció en la comunidad, donde todos se unieron en la esperanza de encontrar a Lafuente con vida.

Finalmente, el hallazgo del cuerpo en el río Coronda llevó a las autoridades a activar de inmediato el protocolo correspondiente ante este tipo de descubrimientos trágicos. Se resguardó la escena y se convocó a expertos para iniciar una investigación que busca esclarecer las circunstancias de su muerte. Desde el principio, este caso ha estado bajo la supervisión de la Fiscalía del Ministerio Público de la Acusación (MPA), lo que indica la importancia de esclarecer lo sucedido y brindar respuestas a la familia y la comunidad.

Este episodio lamentable no solo deja un vacío en el entorno de Lafuente, sino que también plantea interrogantes sobre la seguridad en la región y la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda y protección de personas en situaciones de riesgo. La comunidad de Coronda, unida en su dolor, espera respuestas y justicia ante esta tragedia que ha sacudido a todos.