El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha iniciado un debate crucial sobre la reforma tributaria que el gobierno nacional planea implementar en 2026, en cumplimiento de los acuerdos establecidos con el Fondo Monetario Internacional. Este planteo incluye la posibilidad de establecer un IVA diferencial para la provincia, lo que implicaría una reducción en la alícuota total. Figueroa ha manifestado su firme intención de que, si se concreta esta modificación, Neuquén podría beneficiarse con un IVA más accesible, lo que podría estimular la economía local.

La reforma tributaria en Argentina ha estado centrada en la necesidad de eliminar impuestos que generan distorsiones en el mercado, como el impuesto a los Ingresos Brutos, que ha sido un tema recurrente de discusión entre empresarios y funcionarios. Este tributo, que es un gravamen directo a la facturación de las empresas, ha sido criticado por su impacto significativo en el precio final de los productos, afectando la competitividad. La búsqueda de alternativas que permitan a las provincias reducir este tipo de impuestos refleja una intención de mejorar el clima de inversión y fomentar el desarrollo económico en las distintas jurisdicciones.

Desde el Gobierno Nacional se busca que las provincias asuman un rol más protagónico en la recaudación, lo que podría generar una competencia entre ellas para atraer inversiones. En este marco, se ha propuesto que una parte del IVA sea administrada por las provincias, similar al modelo que existe en Estados Unidos, donde coexisten impuestos federales y estatales sobre el consumo. Esta estrategia podría incentivar a las provincias a ser más eficientes en su gestión tributaria y, al mismo tiempo, a ofrecer condiciones más favorables para las empresas.

Figueroa ha aprovechado las redes sociales para desafiar a sus colegas gobernadores, asegurando que si se establece un IVA diferencial, Neuquén se posicionará con un IVA más bajo. "Queremos asumir ese desafío, porque los neuquinos somos corajudos. Queremos bajar el IVA, y estamos convencidos de que eso generará una mayor actividad económica", expresó el mandatario. Este enfoque proactivo sugiere un deseo de transformar la estructura tributaria provincial en beneficio de sus ciudadanos y del desarrollo regional.

Sin embargo, la implementación de un IVA provincial está condicionada a que las provincias estén dispuestas a eliminar el impuesto a los Ingresos Brutos, una medida que no todas las jurisdicciones podrían adoptar sin afectar sus ingresos. En el caso de Neuquén, se encuentra en una posición favorable, ya que podría beneficiarse de la implementación de un IVA local sin perder recursos significativos, considerando que este impuesto es coparticipable y el 52% de su recaudación se destina a las provincias.

Un análisis realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) revela que existen 18 jurisdicciones que, si adoptaran un IVA local, tendrían que aumentar su alícuota más allá del 21% para mantener los niveles de recaudación actuales. Por ejemplo, Buenos Aires, que actualmente aporta casi el 42% de la recaudación total, recibe solo el 11,18%. Este panorama sugiere que podría establecer un IVA provincial relativamente bajo. En contraste, Neuquén, que genera el 1,84% del impuesto en su territorio, recibe el 0,87%, lo que le permitiría implementar un IVA del 10% y mantener una carga total del 20%.