En un extenso discurso de aproximadamente 90 minutos, el presidente Javier Milei abordó diversos temas ante el Congreso, dedicando un corto segmento al sector agropecuario, pero generando un impacto significativo al abrir el debate sobre la modernización de la Ley de Semillas. Sin ofrecer medidas concretas acerca de las retenciones, Milei reiteró su compromiso de continuar con la reducción de estas, pero de manera responsable y condicionada al superávit fiscal. Además, anunció que enviará un proyecto que busca garantizar el derecho de propiedad a quienes innoven en el ámbito de las semillas.
El presidente destacó el potencial del sector agropecuario, afirmando que el país tiene la capacidad de producir hasta 300 millones de toneladas de granos, lo que significaría duplicar la producción actual. Para alcanzar esta meta, Milei mencionó la implementación de un régimen que proteja los derechos de propiedad de los innovadores en semillas y subrayó que la baja de retenciones se llevará a cabo de forma prudente, siempre que las condiciones fiscales lo permitan.
Aunque el tema agropecuario no fue el centro del discurso, la alusión a la propiedad intelectual vegetal resonó rápidamente en la industria semillera. La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) manifestó su apoyo a la modernización del régimen de propiedad intelectual, considerándola una prioridad estratégica del Estado. En un comunicado posterior al discurso, ASA argumentó que adherir al Acta 1991 de la UPOV sería crucial para mejorar la competitividad y la productividad del sector, que ha estado estancado bajo la normativa de 1978, lo que limita las oportunidades de la Argentina en el ámbito internacional.



