En la Legislatura de Mendoza, un senador ha presentado un proyecto de ley que busca implementar cambios significativos en el sistema penitenciario provincial. Si se aprueba, los reclusos estarán obligados a portar un uniforme de color naranja, similar a lo que se utiliza en diversas instituciones penitenciarias de Estados Unidos.

La iniciativa, que se inspira en una normativa vigente en Santa Fe, establece que desde el próximo año, los internos considerados de “alta peligrosidad” deberán vestir mamelucos de este distintivo color. La medida afectaría a todos los establecimientos penitenciarios, alcaidías y centros de detención temporal en la provincia, con el objetivo de mejorar la identificación y seguridad de los reclusos.

El autor del proyecto, el senador Martín Rostand del bloque Unión Mendocina, también propone la prohibición del uso de zapatillas deportivas, sugiriendo que los internos usen calzado de goma blanda que, según sus argumentos, dificultaría las fugas. Rostand señala que los incidentes de fuga recientes en Mendoza han evidenciado la necesidad de un cambio en las políticas de vestimenta y calzado de los prisioneros, destacando la importancia de asegurar que el sistema penitenciario sea más seguro y efectivo.