Mauricio Macri se encuentra en el centro de la escena política, preparando un análisis junto a Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular español, sobre la realidad política tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, los planes cambiaron y, en lugar de ese diálogo previsto, el ex presidente argentino terminó conversando sobre inteligencia artificial con el divulgador Santiago Siri. Este giro inesperado sirvió como una introducción a una semana de intensa actividad para el líder del PRO, quien busca posicionarse frente a los desafíos que enfrenta la gestión actual en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el país en general.

La agenda de Macri se desarrolla en un contexto donde las críticas hacia la administración libertaria de Javier Milei están a la orden del día. En particular, el ex presidente ha manifestado su preocupación por el estado de la economía, reflejado en el reciente aumento de la inflación y en los problemas de microeconomía que afectan a la población. Además, se han suscitado acusaciones de corrupción que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lo que ha llevado a Macri a intensificar su actividad política en este momento crítico.

En una cena organizada por la ex gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, Macri reiteró su apoyo a Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO en la Cámara de Diputados, y a Soledad Martínez. Durante su intervención, Macri enfatizó la necesidad de que el PRO se posicione firmemente en la provincia de Buenos Aires, donde la situación económica es alarmante. “Estamos aquí para que las cosas mejoren, para recuperar la capacidad de soñar”, expresó el líder del PRO, recordando que en los lugares donde han gobernado, los ciudadanos disfrutan de mejores condiciones de vida.

El encuentro en la sede del partido en Balcarce también fue un espacio para que los intendentes compartieran sus preocupaciones sobre la crisis económica que atraviesa Buenos Aires. Ritondo no se quedó atrás en sus críticas a la gestión de Axel Kicillof, afirmando que la provincia, con el 40% de la población del país, arrastra problemas estructurales como la inseguridad, el deterioro en la educación y una crisis sanitaria que ha afectado a muchos ciudadanos. “Si la provincia de Buenos Aires no cambia, la Argentina no podrá cambiar”, sentenció, marcando un objetivo claro hacia las elecciones de 2027: construir una alternativa sólida y ganadora.

En este contexto, también se formalizó la designación de la diputada nacional María Florencia de Sensi como Secretaria General del PRO, un movimiento que busca fortalecer la estructura del partido en la provincia. Este tipo de decisiones son cruciales para el fortalecimiento del partido, especialmente en un momento en que deben reagruparse y prepararse para la contienda electoral que se avecina.

Mientras tanto, los principales referentes del PRO a nivel nacional, entre ellos Fernando De Andreis y Ezequiel Sabor, están organizando una gira por las provincias de Chaco y Corrientes para reunirse con sus aliados y militantes. Esta visita, programada para el 17 de abril, es parte de una estrategia para revitalizar el partido y retomar el contacto con las bases, en una clara intención de reconstruir el PRO y enfrentar los nuevos desafíos que presenta el panorama político actual.