El mes de marzo ha comenzado con un clima de intensa conflictividad social en Argentina, marcado por la realización de paros docentes, movilizaciones del movimiento feminista y diversas protestas de sindicatos y organizaciones sociales en contra de las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.

Uno de los puntos críticos se encuentra en el sector educativo, donde gremios docentes han llevado a cabo paros y otras medidas de fuerza en respuesta a la preocupante situación salarial y la falta de financiamiento del sistema educativo. Esta situación ha impactado negativamente en el inicio del ciclo lectivo en varias provincias. Al comienzo del mes, sindicatos que forman parte de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) llevaron a cabo una huelga nacional de 24 horas para expresar su rechazo al deterioro del poder adquisitivo y a las políticas educativas del Gobierno.

Además, el próximo 9 de marzo se ha convocado un nuevo paro docente en el marco del Día Internacional de la Mujer, conocido como 8M. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de sindicatos como UTE en la Ciudad de Buenos Aires, SUTEBA en la provincia de Buenos Aires y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), lo que ocasionará la suspensión o modificación de las actividades en numerosas escuelas públicas. Las movilizaciones por el 8M incluyen marchas en todo el país, donde se reclama igualdad de género y se denuncia la violencia machista, además de criticar diversas iniciativas del oficialismo. En este contexto, se espera que las protestas continúen durante la semana, con marchas organizadas por sindicatos y agrupaciones de jubilados, quienes exigen mejoras en sus haberes ante el impacto de las políticas económicas actuales.