El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha declarado la intención de liderar una misión de carácter "puramente defensivo" con el objetivo de facilitar la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético mundial. Esta iniciativa surge en un contexto de creciente tensión militar en Medio Oriente y busca garantizar la seguridad del tránsito marítimo en la región.

El anuncio se llevó a cabo durante una reunión en Pafos, Chipre, donde Macron se reunió con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. Durante el encuentro, el mandatario francés enfatizó la importancia estratégica de esta área, afirmando que "la seguridad de Chipre es la seguridad de Europa", y subrayó que un ataque a Chipre constituye un ataque a toda la Unión Europea.

Macron también destacó el apoyo militar de diversos países europeos en la zona, mencionando el despliegue de la fragata Cristóbal Colón de España, que refuerza la vigilancia marítima. A pesar de la creciente tensión, el presidente aclaró que Francia no está involucrada en las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, y enfatizó que el objetivo de la misión es apoyar a las naciones atacadas por Irán, manteniendo al mismo tiempo la credibilidad y contribuyendo a la desescalada en la región. La operación contará con la participación de ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y un portaviones, y se espera que más países se unan a esta iniciativa para asegurar la navegación en esta crucial vía marítima.