La Unión Europea ha expresado su firme condena ante el ataque que ocurrió el pasado miércoles en Goma, República Democrática del Congo, donde perdió la vida una colaboradora francesa del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Este lamentable suceso se enmarca en los enfrentamientos entre el Ejército congoleño y el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).

En un comunicado emitido este viernes, la Alta Representante para Política Exterior, Kaja Kallas, junto a la comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, lamentaron la situación y exigieron una investigación independiente y objetiva para identificar a los responsables de este trágico evento. Además, hicieron un llamado a la desescalada de la violencia y al respeto de los acuerdos de alto el fuego vigentes.

Las autoridades europeas instaron a todas las partes implicadas a honrar los compromisos asumidos y a proseguir con los esfuerzos de diálogo establecidos en los procesos de Washington y Doha, así como en las mediaciones africanas. También subrayaron la importancia de garantizar el respeto absoluto al Derecho Internacional Humanitario y la seguridad de los civiles y trabajadores humanitarios, quienes desempeñan un papel esencial en contextos de conflicto. La trágica muerte de Karine Buisset, ocurrida tras el impacto de un dron en un edificio de Goma, ha generado una fuerte condena internacional y destaca la urgencia de una solución pacífica en la región.