**La Criminalidad como Prioridad Nacional**

Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha puesto de manifiesto que la criminalidad se ha convertido en la principal preocupación de la población mexicana, alcanzando un alarmante 75% de inquietud entre los ciudadanos. Esta cifra no solo es significativa en sí misma, sino que también destaca por ser casi tres veces superior al promedio de preocupación reportado en los países miembros de la OCDE, que se sitúa en un 28%. Este dato pone de relieve la magnitud del desafío que enfrenta México en términos de seguridad, un tema que ha pasado a ser central en la agenda pública y política del país.

La encuesta, realizada en 2025, no solo analiza la situación en México, sino que también incluye datos de otros países de la región. México y Perú comparten el primer lugar en términos de percepción de la inseguridad, siendo ambos países los que reportan que el 75% de su población considera que la criminalidad es uno de los principales problemas que deben enfrentar. Esta coincidencia entre dos naciones latinoamericanas sugiere que la inseguridad es un fenómeno regional que requiere atención inmediata y soluciones efectivas.

El informe de la OCDE no solo se centra en la criminalidad, sino que también evalúa otros problemas que afectan a la región, como la corrupción. Mientras que la preocupación por la criminalidad es abrumadoramente alta, la corrupción sigue siendo un tema relevante, aunque con un nivel de preocupación significativamente menor. En Perú, el 64% de los ciudadanos también considera que la corrupción es un desafío crítico, lo que refleja un ambiente de desconfianza hacia las instituciones públicas. Sin embargo, este porcentaje se encuentra muy por encima del promedio de la OCDE, que es del 18%, lo que pone de manifiesto la gravedad de la situación en estos países.

Además de México y Perú, varios otros países latinoamericanos muestran niveles preocupantes de ansiedad en torno a la criminalidad. Costa Rica, por ejemplo, presenta un 63% de preocupación, seguido de Chile con 59%, Brasil con 58% y Colombia con 49%. Estos datos sugieren que la percepción de inseguridad es un fenómeno extendido en la región, lo que plantea serios retos para los gobiernos que buscan establecer un ambiente de paz y confianza para sus ciudadanos. La seguridad pública, en este sentido, se vuelve un eje central de cualquier política gubernamental.

El contraste con naciones como España, donde solo un 29% de la población expresa preocupación por la criminalidad, resalta las particularidades del contexto latinoamericano. En Europa, la percepción de seguridad tiende a ser más optimista, lo que permite a los gobiernos centrar sus esfuerzos en otros desafíos. En cambio, en América Latina, la criminalidad y la corrupción son problemas que no solo generan desconfianza, sino que también impactan en el desarrollo económico y social de los países.

Los resultados de este estudio son un llamado de atención para las autoridades de México y otros países de la región. La inseguridad y la falta de confianza en las instituciones son temas que deben ser abordados de manera urgente y efectiva. La implementación de políticas que garanticen la seguridad de los ciudadanos y promuevan la transparencia en la gestión pública son fundamentales para restaurar la confianza de la población en sus gobiernos. Sin duda, la lucha contra la criminalidad y la corrupción se presenta como uno de los mayores retos para los líderes latinoamericanos en el contexto actual.