En un clima de creciente tensión con el PRO, Javier Milei ha intensificado sus críticas hacia Mauricio Macri, acusándolo de haber engañado a la población argentina durante su administración. Estas declaraciones se producen en un contexto de disputas internas dentro de la coalición opositora y tras el reciente reclamo de Macri para que Manuel Adorni presente su renuncia. Milei no solo cuestiona las decisiones del ex presidente, sino que también vincula estos actos con el estado actual de las finanzas del país, justificando su postura en lo que considera una simple exposición de hechos verificables.

Durante una entrevista en el programa Neura, el líder libertario no dudó en calificar el reperfilamiento de la deuda en pesos como una "estafa" a los ciudadanos, afirmando que este término es una forma educada de referirse a un default encubierto. "El gobierno de Cambiemos estafó a los argentinos", aseveró, refiriéndose a la falta de cumplimiento en el pago de deudas y a las consecuencias que esto tuvo para la economía nacional. Además, Milei amplió su crítica señalando que tanto el kirchnerismo como el macrismo han empleado tácticas que, a su juicio, han perjudicado a la población, como el robo de ahorros y la confiscación de activos.

En este sentido, Milei también se refirió a otros aspectos de la gestión de Macri, como el blanqueo de capitales, advirtiendo que este podría generar problemas a futuro si el ex presidente no lograba ser reelegido. Asimismo, no escatimó en criticar la implementación de impuestos, como el de la renta financiera, que según él, también fue una decisión del macrismo que afectó a los ciudadanos. A través de una serie de ejemplos concretos, Milei busca ilustrar lo que considera un patrón de mala gestión económica que se ha perpetuado en la historia reciente del país.

Cuando se le preguntó sobre su cambio de tono hacia Macri, el presidente no dudó en reafirmar su postura y defendió su uso del término "estafa". Según él, el hecho de que el reperfilamiento de la deuda haya existido es suficiente para catalogar las acciones del ex presidente como engañosas. "Si uno le presta dinero a alguien y este no devuelve, eso tiene un nombre", argumentó, enfatizando su posición sin mostrar signos de retractación.

A pesar de sus críticas contundentes, Milei no cerró la puerta a posibles alianzas con aquellos que deseen acompañar su proyecto político. "Todos aquellos que quieran apoyar este cambio son bienvenidos", afirmó, aunque matizó que esto no implica ignorar la historia reciente. Por lo tanto, su discurso se presenta como un llamado a la inclusión, pero bajo la premisa de que se reconozcan y asuman las responsabilidades del pasado.

Consultado sobre la noción de "tabula rasa" en su propuesta política, Milei reafirmó que siempre habrá espacio para quienes busquen un país diferente, pero insistió en que no se puede obviar lo sucedido anteriormente. Esta postura refleja su enfoque en la necesidad de un cambio radical, pero con la conciencia de que las decisiones del pasado han dejado huellas profundas en la política y la economía del país.

Finalmente, el presidente concluyó que su discurso no responde a un cambio de postura política, sino a una simple descripción de la realidad actual. "¿Estoy mintiendo?", se preguntó retóricamente, reafirmando su compromiso con lo que considera la verdad sobre la historia reciente de Argentina y sus desafíos financieros.