La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, declaró como investigada ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz y negó haber impartido órdenes a la Unidad Central Operativa (UCO) sobre causas judiciales que involucran al Gobierno. Además, afirmó que se considera víctima de la presunta trama investigada en el denominado caso Leire Díez.
Según fuentes jurídicas, González sostuvo durante su declaración que no habría aceptado reunirse con la exmilitante socialista Leire Díez si hubiera sabido que actuaba por encargo del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán. La investigación busca determinar si existió una operación para obstaculizar causas judiciales que pudieran afectar al Partido Socialista o al Ejecutivo.
La directora de la Guardia Civil fue citada como investigada después de que un informe de la UCO señalara que había mantenido tres reuniones con Díez. Sin embargo, González reconoció únicamente dos encuentros y negó la existencia de un tercero, de acuerdo con las mismas fuentes.
En esas reuniones, según su versión, Díez se presentó como una periodista freelance. González ya había ofrecido este mismo relato ante la Comisión de Interior del Senado y volvió a rechazar cualquier intervención en las investigaciones judiciales mencionadas.



