El presidente de Polonia, el conservador Karol Nawrocki, vetó este viernes la legislación sobre uniones de hecho y volvió a profundizar su enfrentamiento con el Gobierno del primer ministro Donald Tusk. El jefe de Estado justificó la decisión en su responsabilidad como garante de la Constitución, mientras que Tusk la interpretó como un ataque contra la comunidad LGBTQ+ y la cuestionó como un atentado contra la felicidad de las personas.
Nawrocki sostuvo que el proyecto podía afectar el estatus especial que la Constitución polaca reserva al matrimonio. El artículo 18 define esa institución como la unión entre un hombre y una mujer y establece que debe contar con la protección del Estado.
“Como guardián de la Constitución, no puedo aceptar una solución que conduzca a la pérdida del estatus especial del matrimonio, definido en el artículo 18 de la Constitución como la unión de una mujer y un hombre (...) y que es clave para la supervivencia de la nación”, expresó el presidente en una declaración publicada en sus redes sociales.
La decisión se produjo en un país considerado uno de los más restrictivos de Europa en materia de derechos LGBT. En Polonia no están permitidos el matrimonio ni las uniones civiles para parejas del mismo sexo. Sin embargo, desde finales de mayo el país reconoce los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en terceros países, después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinara que Varsovia contravenía las normas de libre circulación de la Unión Europea.



