El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, dio inicio hoy al 154° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, donde enfatizó la urgencia de transformar el rumbo nacional. En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Kicillof sostuvo que "hay otro camino" y que el sufrimiento no es necesario para creer en un futuro mejor para Argentina, subrayando que el país no está destinado a vivir en una pesadilla económica.
Acompañado por el presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara, y la vicegobernadora, Verónica Magario, el mandatario hizo un llamado a la reflexión sobre la situación actual del país. En su intervención, apuntó a diversas figuras del ámbito económico y político, señalando que todos coinciden en que la Argentina no está en el buen camino. "Después de más de dos años de gestión, no se ha cumplido ninguno de los pronósticos del presidente", afirmó, lamentando la falta de una recuperación económica esperada.
Kicillof también abordó el contexto social, mencionando el sufrimiento de los trabajadores despedidos, los empresarios en crisis y los jubilados en condiciones precarias. En un año significativo por el 50° aniversario del último golpe militar, el mandatario advirtió sobre el ascenso de la extrema derecha en el mundo y su impacto en la democracia. Afirmó que este clima autoritario va acompañado de políticas económicas que generan desigualdad y exclusión, fracturando la sociedad entre privilegiados y aquellos que sufren privaciones. En este sentido, destacó que la situación económica actual, caracterizada por la estanflación, presenta un desafío que no puede ser ignorado.



