El presidente chileno, José Antonio Kast, se pronunció este lunes en Buenos Aires sobre la situación política en Venezuela y su impacto en las relaciones internacionales, en especial con su país. Durante una conferencia de prensa, el mandatario sostuvo que la eventual salida de Nicolás Maduro del poder facilitaría la normalización de las relaciones consulares y, eventualmente, diplomáticas entre Chile y Venezuela. Esta declaración se produce en el marco de su primer viaje oficial al exterior desde que asumió la presidencia.
Kast, quien se reunió previamente con su colega argentino Javier Milei, enfatizó que la partida del actual líder venezolano, que enfrenta procesos judiciales en Estados Unidos, podría abrir puertas que hasta ahora permanecían cerradas. "La salida del narcodictador Maduro nos permitirá a varios países restablecer la comunicación consular y, más adelante, establecer vínculos diplomáticos sólidos con un país que ha estado prácticamente aislado", comentó el presidente chileno, subrayando la importancia de restablecer la conexión con los ciudadanos venezolanos en el extranjero.
En el contexto del control migratorio, Kast anunció que su gobierno implementará un plan para avanzar en la expulsión de inmigrantes irregulares en las próximas semanas. El presidente expresó su esperanza de que muchos venezolanos y otros extranjeros sin papeles decidan abandonar Chile de manera voluntaria. "La narcodictadura de Maduro ha forzado a muchas personas a dejar su tierra natal, y con el tiempo, esperamos que la situación se regularice y aquellos que deseen volver a su país puedan hacerlo sin obstáculos", agregó.
Además, el mandatario chileno se refirió a la necesidad de restablecer los vuelos entre Chile y Venezuela, lo que facilitaría aún más el regreso de los venezolanos a su patria. Kast mencionó que su enfoque inicial en la regularización de la migración se centra en países como Perú, Ecuador y Colombia, donde se prevé crear un corredor terrestre, pero también incluyó a Venezuela en sus planes, destacando que todo dependerá de la reactivación de las relaciones consulares y diplomáticas.
Kast advirtió que su gobierno está decidido a hacer cumplir la ley en materia de inmigración, buscando evitar cualquier tipo de conmoción social. "No queremos generar un clima de caos, pero es esencial que enfrentemos las irregularidades en todo el territorio nacional", remarcó, haciendo énfasis en la importancia de mantener el orden y la legalidad en la gestión migratoria.
Las declaraciones de Kast reflejan una postura firme respecto a la inmigración irregular, que podría dejar a miles de personas en una situación vulnerable, sin garantías de poder regresar a Chile si deciden iniciar nuevamente su proceso de solicitud de residencia. Este enfoque, aunque busca regularizar la situación migratoria, también plantea interrogantes sobre el futuro de aquellos que se encuentran en un limbo legal, lo que podría generar un debate complejo en la sociedad chilena sobre la inmigración y los derechos de los extranjeros en el país.



