La situación financiera de las provincias argentinas se encuentra en un punto crítico, exacerbada por la reciente asistencia del gobierno nacional a una docena de jurisdicciones. A pesar de este auxilio, que busca aliviar tensiones fiscales, se vislumbra un futuro complicado si no se implementan ajustes en el gasto público alineados con la creciente inflación. La clave de este escenario radica en la disminución de los ingresos tributarios provenientes del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Ganancias, que son fundamentales para la coparticipación y, por ende, para el financiamiento tanto del gobierno central como de las administraciones provinciales.

El director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, subraya la importancia de estimar el crecimiento necesario de estos impuestos en lo que resta del año para evitar que las provincias enfrenten nuevos problemas financieros. Según su análisis, se requiere que los ingresos por IVA y Ganancias crezcan de manera significativa para que los gobernadores puedan evitar ajustes severos en sus presupuestos. En este contexto, se estima que el IVA debería experimentar un incremento real del 3,4% y el Impuesto a las Ganancias un 1,1% para que, al final de 2026, la recaudación se mantenga en niveles equivalentes a 2025.

Los datos son alarmantes: el IVA y el Impuesto a las Ganancias representan el 52% de la recaudación tributaria nacional y un impresionante 94% de lo que se distribuye entre las provincias. Esto resalta la dependencia crítica que tienen las jurisdicciones subnacionales de estos ingresos. Sin embargo, las proyecciones sugieren que cumplir con estas metas es una tarea titánica. Para que ambas categorías impositivas logren crecer en relación al año anterior, el IVA debería aumentar un 4% y Ganancias un 9,5% en los próximos meses, cifras que muchos expertos consideran altamente improbables.

El informe del IARAF también aclara que, considerando las cifras del primer trimestre, es imperativo que en el período de abril a diciembre, el IVA registre un crecimiento real interanual del 8,8% y Ganancias del 13,3%. La suma de ambos impuestos tendría que alcanzar un incremento combinado del 10,6%. Sin embargo, las proyecciones actuales sugieren que estos objetivos son inalcanzables, y que un crecimiento real del 2% para 2026 podría considerarse un resultado optimista.

Además, el Presupuesto 2026 había planteado una expectativa de incremento del 4% en la recaudación del IVA y del 9,5% en Ganancias, lo que indica un gran desajuste entre las expectativas y la realidad. Las provincias que aumenten sus gastos más allá de la inflación proyectada se enfrentarán a un deterioro fiscal significativo, dado que el gasto real provincial debería haber cerrado 2025 con un aumento superior al 5%.

A medida que se aproxima el mes de mayo, se presenta una oportunidad crucial para evaluar la recaudación, especialmente porque es el periodo en el que las empresas que cierran sus balances en diciembre deben abonar los saldos pendientes correspondientes al ejercicio anterior. Esta información será fundamental para determinar el comportamiento de la coparticipación en el segundo semestre de 2026 y, en consecuencia, el futuro financiero de las provincias argentinas.