El Gobierno italiano ordenó la inmovilización durante 45 días del buque de rescate Sea Watch 5 y aplicó una multa de 7.500 euros a la organización alemana propietaria de la embarcación. La sanción fue impuesta por la negativa de la ONG a colaborar con las autoridades libias durante una operación de rescate en el Mediterráneo.
“El Sea Watch 5 estará parado durante 45 días”, informó el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, a través de las redes sociales. El funcionario sostuvo que la organización no cumplió con sus “obligaciones legales” y consideró que se trató de “un incumplimiento grave de la ley”.
Piantedosi afirmó además que las tareas de rescate en el mar deben ser “gestionadas y coordinadas por los Estados competentes, no por ONG”. La medida se vinculó con un operativo realizado el jueves 13 de agosto, cuando el buque rescató a seis personas en aguas internacionales.
Sea Watch defendió su actuación y explicó que, tras el rescate, notificó a Italia y a países europeos vecinos, pero no al denominado Centro de Coordinación de Rescates Marítimos Libio. La organización calificó a ese organismo como una “autoridad títere” y cuestionó que pueda ser considerado un interlocutor válido.
Según el relato de Sea Watch, poco después del rescate hombres que se encontraban en la zona apuntaron con un fusil contra la tripulación para obligarla a retirarse de lo que definieron como “su territorio”. La ONG utilizó ese episodio para cuestionar la referencia del ministro a las “autoridades competentes” y reafirmar su rechazo a colaborar con las autoridades libias.
La diputada Cristina Almici, integrante del partido gobernante Hermanos de Italia, también cuestionó públicamente la posición de Sea Watch en relación con la sanción.



