Al menos 30 personas murieron y otras 24 resultaron heridas por el derrumbe ocurrido durante la madrugada del domingo en el vertedero de Dar es Salam, en la comuna de Gbessia, en Conakry, capital de Guinea. Varias viviendas quedaron sepultadas por el desplazamiento de tierra y residuos, que las autoridades atribuyen de manera preliminar a las intensas lluvias.
De acuerdo con el balance provisional difundido por el Gobierno a las 16, 6 de los heridos se encuentran graves y 16 sufrieron lesiones leves. La mayoría de las personas heridas recibe atención médica en el Hospital Universitario Donka.
Las autoridades desplegaron recursos humanos y materiales para localizar a posibles sobrevivientes, recuperar los cuerpos y determinar si todavía hay personas atrapadas bajo los escombros. El operativo se desarrolla con la participación de servicios estatales, la Cruz Roja, las Fuerzas de Defensa y Seguridad, equipos médicos, autoridades administrativas y locales, además de vecinos de la zona.
El primer ministro, Amadou Oury Bah, recorrió el lugar del desastre para evaluar la situación y supervisar la intervención de los servicios públicos. Durante la visita, expresó sus condolencias y solidaridad a las víctimas y sus familiares en nombre del Gobierno y del presidente, Mamadi Doumbouya. Las tareas de búsqueda y asistencia continuaban en el vertedero mientras las autoridades solicitaban a la población mantener la calma.



