En una reciente declaración, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Effie Defrin, informó que las tropas israelíes colaborarán con las fuerzas estadounidenses para eliminar cualquier amenaza que ponga en riesgo la existencia del Estado de Israel. Este operativo conjunto tiene como objetivo desmantelar las capacidades militares de Irán, concentrándose en instalaciones estratégicas distribuidas por su territorio.
El informe militar revela que durante el último día se ejecutaron intensos bombardeos sobre más de 200 objetivos en las zonas occidental y central de Irán. Las acciones se dirigieron a infraestructuras críticas vinculadas al sistema de misiles balísticos y a las defensas aéreas controladas por Teherán. Entre los blancos identificados se incluyen cuarteles generales de las fuerzas iraníes, sistemas antiaéreos y lugares de producción y almacenamiento de armamento.
Las autoridades israelíes justifican esta ofensiva, argumentando que responde a la creciente percepción de amenaza que representa Irán. El comunicado resalta que el propósito es debilitar la capacidad de respuesta militar de Teherán mediante la destrucción de infraestructuras clave, abarcando desde centros de mando hasta fábricas de armamento. La colaboración con Estados Unidos es considerada vital en esta estrategia, reafirmando el compromiso de ambos países en la lucha contra lo que se define como una amenaza existencial para la seguridad regional.



