El Gobierno de Israel ha aprobado la asignación de 2.600 millones de séqueles, equivalentes a aproximadamente 723 millones de euros, para la adquisición de material de defensa esencial. Esta decisión se toma en un contexto de creciente tensión y enfrentamientos entre Irán y Líbano, lo que ha llevado al país a considerar su situación de emergencia.

Según un comunicado oficial, esta inversión se destinará al Ministerio de Defensa para atender las necesidades inmediatas en la gestión de combates. La medida se justifica por la urgencia de una respuesta operativa ante la intensificación de los conflictos en la región, lo que se ha convertido en una prioridad para el Gobierno israelí.

Para financiar este incremento, se han anunciado recortes en otras áreas del presupuesto. Se prevé una reducción de 1.500 millones de séqueles en la partida destinada al pago de intereses y comisiones, así como recortes en otros ministerios que sumarán hasta 1.100 millones de séqueles. La aprobación del presupuesto para 2026-2027 por parte de la Knesset será crucial para la implementación de estos cambios, los cuales están en línea con las declaraciones recientes del primer ministro Benjamin Netanyahu sobre la importancia de reforzar la defensa del país frente a la guerra con Irán.